Una rallada más... (el árbol que no hace ruido)
Ayer comentaba con mi hermana el viejo axioma filosófico "Si un árbol cae en medio de un bosque pero no hay nadie, ¿hace ruido?" Es una pregunta que se ha planteado miles de veces y que tiene, en mi opinión, varias respuestas posibles y válidas teniendo en cuenta la posición que adoptemos a la hora de acercarnos al problema.
Mi hermana (que por cierto se llama María) sostenía fervorosamente la respuesta física - científica. La caída del árbol es un fenómeno físico de per se y una de sus consecuencias en sí misma es la producción de sonido (en forma de ondas físicas que se desplazan por el aire). Es un hecho científico demostrado y, por lo tanto no importa si hay alguien o no contemplando tan bucólica escena.
Ante el argumento científico yo contrapuse el argumento lingüístico. Decía Ludwig Wittgenstein que el mundo, todo lo que conocemos, es producto del lenguaje. Para poner un ejemplo hablaba de los esquimales y la nieve. Los esquimales tienen más de 20 palabras para la nieve porque su mundo es la nieve; nosotros en cambio sólo tenemos una. Así, es el lenguaje como principal motor social el que crea y configura nuestro mundo, el que describe nuestras realidades. Otro ejemplo que se me ocurre es que si bien nosotros reconocemos 7 colores primarios con una palabra para cada uno de ellos, los rusos reconocen en cambio 8 siendo el octavo una especie de azul al que le dan el mismo rango que damos nosotros al rojo o al amarillo. El mundo es percepción y lenguaje.
Si esto lo aplicamos al problema del árbol que cae, tendríamos que plantearnos qué es lo que entendemos por "ruido". ¿Es ruido únicamente un fenómeno físico? Desde un punto de vista lingüistico ruido no sólo es eso sino lo que cada sociedad entiende por "ruido" y cómo lo perciben las distintas sociedades y lenguas. "Ruido" en este caso es un producto social. Por lo tanto, podemos afirmar que, desde un punto de vista lingüístico, si un árbol cae y no hay nadie presente, éste no produce ningún tipo de ruido.
También podríamos plantear un tercer argumento válido. Pongamos por ejemplo los virus. Éstos han sido descubiertos más bien recientemente y hasta hace bien poco el hombre desconocía su existencia. Sin embargo, siempre han estado ahí. Es decir, para nosotros las cosas no existen hasta que no las descubrimos. Los árboles llevan toda la vida cayéndose y haciendo ruido pero hasta que el primer hombre no vio un árbol caer y "hacer ruido" ignoraba este concepto. Por lo tanto hasta que eso pasó, este problema carecía totalmente de sentido.
Y diréis.. y todo esto a que viene? pues viene a demostrar que no existe la certeza absoluta, ni el conocimiento fiable.. todo depende de cómo se enfoquen los problemas. Es una patada en el careto a todos aquellos reduccionistas que se empeñan en describir la realidad desde su pequeño prisma coloreado sin admitir nada más.




Nipona dijo
Si, si, tu dirás lo que quieras y darás todas las patadas que quieras, pero el árbol suena al caer :)
Por cierto, tus argumentos, desde el punto de vista de la validez, y teniendo en cuenta los criterios de la lógica para la definición de "validez" y la injerencia de premisas para una |-- , tus argumentos no parecen tan válidos.
No me voy a poner ahora a hacer tablas de indeterminación algebraica, pero desde luego, no parecen válidos.
Muuuuuuuuuuuuuu
8 Marzo 2006 | 09:48 AM