Los dos lados de la cama (por decir algo)
Sabía que iba a pasar, sabía que no me iba a gustar, que me iba a arrepentir de pagar esos 6 euros pero arrastrado por la masa de publicidad y amigos finalmente cometí la estupidez de ver la infumable "Los dos lados de la cama"
Porque si la primera parte sin ser una gran película tiene su cierta gracia y se deja ver, con ésta lo único interesante es la relación pseudo-lésbica de Verónica Sánchez con Lucía Jiménez que además acaba aburriendo por lo poco creíble que es.
Con un guión tan manido como inexistente se nos presenta una película fabricada para la taquilla. Cae en todos y cada uno de los tópicos de la baja comedia española (las de Alfredo Landa and company) y la parte musical que en el primer film tenía algo de original, en esta segunda parte se presenta encorsetada, mal elegida y casi obligada para hacer reconocible una película que no debió de ser rodada.
Se han cubierto de gloria. Volverá a ser una película taquillera como torrente 3 y probablemente se haga una nueva secuela titulada "Las cinco esquinitas de mi cama son redonditas y ligeras" pero mientras sigamos afirmando que por 2 0 3 películas buenas que España produce al año, "el cine español es de enorme calidad", vamos bien de cabeza.




(*_*) Lau dijo
Acabo de leer lo que pense al salir del cine... engañada como no,
un saludo
10 Enero 2006 | 11:46 AM