Publicidad:
Terra
La Coctelera

Categoría: Personal

Un día de relax

Amanece este lunes.. como un lunes de los de antes.. casi casi relajado .. empezando una semana que aún no sé muy bien como va a terminar pero tengo por seguro que o mucho se tuercen las cosas o hoy no viviré los episodios de histerismo individual que sufrí el viernes pasado cuando tuve que hacer mi primer "cierre" y salí de la redacción a las 12.

Esta mañana me he dado un garbeo por el ayuntamiento y por una vez la rueda de prensa era bastante interesante: grafittis
Hay he sacado del cajón de sastre que es mi cerebro un puñado de preguntas que aunque han sido esquivadas con cierta destreza por la concejala ha quedado en el aire una sensación de no sé qué decirte que me ha producido cierta satsfacción (para qué nos vamos a engañar)

Y este fin de semana se me ha hecho corto.. demasiado corto. Apenas un día y medio para pisar mi querida Madrid. Corto y extraño porque aunque sólo lleve un semana aquí, cómo repito, tengo la sensación de que ha pasado un mes. Y Madrid se me hacía grande, enorme... y esperar al metro (algo que hasta la semana pasada hacía con tremenda facilidad) me pareció ahora insufrible

Quizás exagero un poco y me estoy dejando llevar por el entusiasmo del que disfruta con su trabajo y está orgulloso del resultado... quizás... pero bueno siempre he sido muy visceral.. ese poso animal que todos tenemos y que sigue llamándose instinto.. aunque muchos lo nieguen y apelen a una racionalidad mal entendida como respuesta a todo los bienes y males del universo

Siento si en esta nueva etapa blogueo poco y de verdad no es mi intención... pero "circumstamces are in charge" osea que me tengo que adaptar a mis nuevos horarios y, de momento, aún me cuesta un poco. Supongo que ahora el blog tomará otro ritmo y otro tipo de contenidos. Escribiré más de mí mismo y de lo que me pasa; si ya tengo poco tiempo para escribir imaginad el tiempo que me queda como para ponerme a buscar información y otras cosas... aunque quizás algún fin de semana, algún puente... en fin todo se verá.

No voy a negar que alguna vez durante esta semana me he planteado dejar de bloggear.. almenos temporalmente... pero pronto he decubierto que no puedo dejarlo. Sigue sirviéndome como escape.. como una diminuta vetana por las que unos tenues rayos de luz me dejan atisbar lo que queda de realidad... lo que se escapa de estas 4 paredes que encierran a mi nueva ciudad.

Y me despido por ahora con esa frase que tanto decía Edward Murrow...
"Buenas noches.. y Buena suerte"

El ociosear se va acabar

"El ociosear se va a acabar" es una de las frases y me decía que más me ha repetido mi hermana en los últimos meses cuando después de realizar mi tarea de "becario precario" matutina me entregaba a una tarde de simplemente no hacer nada. Bueno, nada nada no.. pero almenos algo productivo. Así que cuando exhausta llegaba a casa y me veía tirado en el sofá.. ponía su expresión semi cabreada/semi divertida y me decía con sorna... ¿Ocioseando otra vez no?

Ahora después de dos día en el periódico se que puedo hacer realmente mía la frase con la que titulo el post "El ociosear se ha acabado definitivamnete para mí" Son las 23.16 y, si le restamos una horita (que es el tiempo que llevo en casa), puedo afirmar sin temor a ruborizarme que desde las 9 de la mañana llevo en danza de un sitio para otro.

La verdad que me lo estoy pasando muy bien y aunque sólo llevo dos días, he aprendido muchas cosas. Especialmente sobre el funcionamiento de la redacción de un periódico (muy distinta a la de una redacción web que es donde he estado hasta ahora)

Puedo resumir que estoy cansado (más bien agotado) pero feliz. Mañana me tengo que ir de excursión con unos niños de un instituto para conmemorar que es el día del agua así que antes de ir a trabajar tendré que prepararme mi tupper-ware jajaja

En fin por hoy no escribo más porque me empiezan a patinar las neuronas... espero poder sacar un ratito esta semana para seguir contando mis andanzas por estas tierras extrañas

A new life

Ya está hecho, hecho y confirmado. A partir del lunes empiezo una nueva vida. Termina mi periodo de becario-precario, casi casi dos añitos de "sufrimiento" y "frustraciones" al ver que siempre se erguía un muro infranqueable entre mi ilusión y la realidad de empresas "explotadoras" trituradoras de becarios.

Claro que no ha sido nada fácil. Renuncio a Madrid, mi querida Madrid... esta ciudad que llevo en cada gota de sangre, en cada sonrisa y en cada lágrima. Me voy, "exiliado" a una nueva ciudad, a un periódico local que crece a pasos agigantados y en donde se respira ilusión y ganas de hacer las cosas bien.

Renuncio en parte a mi novia, a la que sólo podré ver un par de días por semana (y no sé si podré volver todas las semanas). Ella se queda algo triste y yo la voy a echar mucho de menos pero los dos sabemos que la situación en la capital se ha vuelto insostenible y es la primera que me anima a perseguir mis sueños.

Renuncio a tiempo libre. Me esperan jornadas de trabajo maratonianas con horarios propios del periodismo y ya se sabe... sabes cuando empiezas el día pero nunca sabes cuando lo acabas. Y con esto y con todo creo que voy a ser feliz, que las cosas van a salir bien y que sería un tremendo error renunciar a esta oportunidad.

No śe si tendré tanto tiempo para bloguear así que a lo mejor no publicaré tan a menudo como hasta ahora pero haré el esfuerzo de encontrar ese hueco que me permita seguir conectado a esta droga que me fascina.

En fin, poco más puedo decir... ya iré contando mis aventuras y desventuras y, a lo mejor, con un poco de suerte, este el primer paso de una larga carrera en el oficio de comunicar...trasmitir... llegar.

Una rallada más... (el árbol que no hace ruido)

Ayer comentaba con mi hermana el viejo axioma filosófico "Si un árbol cae en medio de un bosque pero no hay nadie, ¿hace ruido?" Es una pregunta que se ha planteado miles de veces y que tiene, en mi opinión, varias respuestas posibles y válidas teniendo en cuenta la posición que adoptemos a la hora de acercarnos al problema.

Mi hermana (que por cierto se llama María) sostenía fervorosamente la respuesta física - científica. La caída del árbol es un fenómeno físico de per se y una de sus consecuencias en sí misma es la producción de sonido (en forma de ondas físicas que se desplazan por el aire). Es un hecho científico demostrado y, por lo tanto no importa si hay alguien o no contemplando tan bucólica escena.

Ante el argumento científico yo contrapuse el argumento lingüístico. Decía Ludwig Wittgenstein que el mundo, todo lo que conocemos, es producto del lenguaje. Para poner un ejemplo hablaba de los esquimales y la nieve. Los esquimales tienen más de 20 palabras para la nieve porque su mundo es la nieve; nosotros en cambio sólo tenemos una. Así, es el lenguaje como principal motor social el que crea y configura nuestro mundo, el que describe nuestras realidades. Otro ejemplo que se me ocurre es que si bien nosotros reconocemos 7 colores primarios con una palabra para cada uno de ellos, los rusos reconocen en cambio 8 siendo el octavo una especie de azul al que le dan el mismo rango que damos nosotros al rojo o al amarillo. El mundo es percepción y lenguaje.

Si esto lo aplicamos al problema del árbol que cae, tendríamos que plantearnos qué es lo que entendemos por "ruido". ¿Es ruido únicamente un fenómeno físico? Desde un punto de vista lingüistico ruido no sólo es eso sino lo que cada sociedad entiende por "ruido" y cómo lo perciben las distintas sociedades y lenguas. "Ruido" en este caso es un producto social. Por lo tanto, podemos afirmar que, desde un punto de vista lingüístico, si un árbol cae y no hay nadie presente, éste no produce ningún tipo de ruido.

También podríamos plantear un tercer argumento válido. Pongamos por ejemplo los virus. Éstos han sido descubiertos más bien recientemente y hasta hace bien poco el hombre desconocía su existencia. Sin embargo, siempre han estado ahí. Es decir, para nosotros las cosas no existen hasta que no las descubrimos. Los árboles llevan toda la vida cayéndose y haciendo ruido pero hasta que el primer hombre no vio un árbol caer y "hacer ruido" ignoraba este concepto. Por lo tanto hasta que eso pasó, este problema carecía totalmente de sentido.

Y diréis.. y todo esto a que viene? pues viene a demostrar que no existe la certeza absoluta, ni el conocimiento fiable.. todo depende de cómo se enfoquen los problemas. Es una patada en el careto a todos aquellos reduccionistas que se empeñan en describir la realidad desde su pequeño prisma coloreado sin admitir nada más.

Ayer vi un hombre morir...

He tenido bastantes dudas sobre si publicar esto o no hacerlo. ¿Es ético? ¿Aporta algo que no se sepa ya? ¿Es información o es simplemente sensacionalismo barato? Creo que, si se mira desde un punto de vista meramente informativo, la historia que sigue en los siguientes párrafos no difiere demasiado de lo que se puede ver en "Gente" o "Sucedió en Madrid" y que entonces no debería ser publicado.

Sin embargo desde un punto de vista emocional, personal y de cómo me ha impactado el acontecimiento encuentro una perspectiva distinta, puramente humana, sincera.. sin buscar ningún tipo de sensacionalismo porque la muerte no es más que una parte de la "vida" sea esta cual fuere.

Ayer, sobre las 18 horas esperaba el metro... quedaban un par de minutos para que llegase. Todo parecía ir normal, tranquilo, intrascendente... . Todo hasta que llega un acontecimiento que hace que un momento banal se transforme en uno que recordaré seguramente el resto de mi vida.

En el andén de enfrente un hombre estaba tirado en el suelo.. muy quieto.. inerte. Enseguida llegó el Samur que empezó las tareas de reanimación. El hombre, que no era demasiado mayor (unos 50 años) estaba pálido y sus únicos movimientos eran los producidos por la actividad reanimadora de los médicos del Samur.

A pesar de que no se movía y no reaccionaba ante nada.. los médicos siguieron, siguieron y siguieron como si les fuese la vida en ello. Después de 3 minutos vino el metro y lo cogí y realmente no sé como acaba esta historia aunque mucho me temo que sé la respuesta. Probablemente el hombre sufrió un paro, un infarto, una embolia... y allí tirado.. su vida se escapó en una estación de metro.

Sé que todo los días gente muere, gente nace, gente vive y sobrevive. Los tenemos en la televisión, en los periódicos en la radio... pero hasta que no los tienes a pocos metros uno no se da cuenta de toda su dimensión. Podría recurrir ahora a los manidos tópicos de "no somos nadie, etc etc" pero ni siquiera me los creo...

Quería finalizar este post con una conclusión con algo que haya sacado en claro de todo esto pero por más que lo pienso no veo la manera de hacerlo.. así que lo dejo aquí... un post más.. una experiencia más....

El perfume: uso y abuso

Vale lo reconozco, el título de este post no invita a la lectura pero no se me ha ocurrido otro más sugerente ni impactante... Podría haber sido algo así como "este perfume me va a matar" pero bien sabéis que no me gusta pecar de sensacionalismo blogueril.

El caso es que ir al trabajo en el metro es una pequeña tortura. Y no porque la temperatura del suburbano sea varios grados más alta de la recomendable, ni porque muchas veces vaya más apretado que una sardinilla sino por los perfumes y colonias que se suele poner la mayoría de la gente.

Vale que hay que ser limpios, vale que uno se duche todos los días (yo el primero), vale que se use aftershave o unas gotas de colonia pero... realmente es necesario bañarse en colonia?? Realmente es necesario tener un olor propio tan fuerte que pueda olerse a 2 km de distancia y los perros a 50 km? ¿Qué trata de ocultar la gente que se baña en perfume?

Sabido es que el perfume se inventa precisamente para tapar la falta de higiene de los que se lo ponen. Especialmente usado en las cortes europeas del XVIII ocultaban los hedores de los nobles que se pasaban semanas sin lavarse. Ahora que se supone que vamos todos limpitos... sólo me pregunto ¿es que nos hemos vuelto locos?

Vale que te eches un pokito pero en fin.. es que salgo todos los días con unos mareos del metro de alucinar. El aire se vuelve nauseabundo, me cuesta respirar, el estómago me chilla que "¡Basta ya! ¡Nunca Mais! Incluso hoy me he tenido que cambiar de vagón.

Sé que esto no es más que otra de las muestras de intolerancia que me caracterizan pero... cogía el channel nº5 ese que se ponen a litros y se lo hacía tragar! ¿No es una falta de respeto a los demás querer ser el/la que "mejor" huele? En fin.. aún dudo si denunciar el caso al ministerio de sanidad a ver si pueden hacer algo como con el tabaco :)

A veces me siento....

Urban Casual Sporty y más

Ayer mismo le estaba comentando a mi querida amiga Nipona que una vez un chico me dijo precisamente eso... "osea yo veo que tu eres.... así como urban casual sporty no?" Supongo que la cara de asco que puse debió surgir efecto ya que durante la siguiente hora no volvió a hablar conmigo. Luego intentó ser simpático pero ya la había cagado desde el principio así que finito.

Afortunadamente la mayoría de las personas no te suelen decir estas tonterías a la cara pero, sin embargo, la mayoría son muy dados a etiquetar a los demás y a etiquetarse a ellos mismos. Grunges, heavies, hippies, góticos, surferos, opuseros, ateos, hip hoperos, latin kings, pijos, normales, yuppies, metrosexuales, dinkis y así millones y millones de etiquetas.

Y en el fondo todas estas etiquetas sólo demuestran una cosa. Que no hemos evolucionado nada desde la prehistoria. Los pueblos "primitivos" se tatuaban, se hacían "piercings" y se pintaban para diferenciarse de las tribus rivales. Mantenían el espíritu de grupo y se constituían como esa gran familia con su estrictas normas. Negaban a sus miembros el poder elegir libremente lo que querían ser, cómo tenían que pensar porque primero era el grupo.

De hecho muchos de nuestros comportamientos que tenemos hoy en día no son más que reminiscencias de esas reglas tribales. Cosas como el incesto, el respeto a los mayores, la obediencia a los padres, el culto al líder, etc llegan de ahí

Hoy en día se supone que vivimos una época donde el individuo quiere predominar sobre el conjunto y tener una voz propia que realmente pocas veces le ha sido concedida. Y, en vez de aprovechar esta magnífica ocasión para ser individuos, la mayoría de las personas insisten en etiquetarse en agruparse porque les da demasiado miedo lo diferente y por lo tanto, lo rechazan.

Si soy ateo no me pueden gustar las iglesias (yo me considero ateo y me parece que artísticamente hay iglesias maravillosas) si soy hippie tengo que fumar marihuana, si soy heavy no puedo escuchar hip hop, si soy anarkista tengo que creer en la okupación y llevar una A en la ropa si soy.... si soy.... y es que nunca aprendemos.

Nos censuramos, nos autoimponemos normas estúpidas para sentirnos mejor, para diferenciarnos cuando lo único que conseguimos es embrutecernos y ser cada vez más ganado ovino. No me meto con las vaquitas por otras razones jejeje

Hasta que no nos demos cuenta que una persona no es lo que se autoimpone sino lo que realmente quiere ser... hasta que no nos demos cuenta que hay que pensar y no dejarse llevar... pensar y no dejarse manipular y por última vez.... pensar coño! :D